No valoramos todo aquello que vemos, oimos, tocamos, vivimos..., y si calculasemos el valor de todo ello, seriamos inmesurablemente ricos.
El sentir que alguien te acaricia de corazon, que te abraza y protege con ternura, el sentirte importante para alguien, el saber que cuentan contigo y puedes contar con ellos..., si le damos valor a todo esto seria imposible calcular la riqueza de todo aquel que lo recibe e incluso de todo aquel que es capaz de dar sin recibir nada a cambio.
No estoy hablando de amor, estoy hablando de la caricia a un niño, del abrazo a un amigo, de la proteccion de un hijo, de los consejos que das y recibes de un amigo, y asi infinidad de situaciones que nos ponen ante la balanza de los valores.
Si supiesemos darle el valor que cada cosa tiene realmente, viviriamos en un mundo ideal donde no nos daria miedo nada, porque todos seriamos transparentes, pero claro asi no molaria no tendria esencia la vida, faltaria la chispa...
El hombre esta preparado para dar, recibir, ser feliz y triste; el hombre no puede valorar porque si aprendiera a valorar dejaria de ser hombre.




