Ahora hace 8 meses, desenrredamos con nuestros dedos un sinfin de nudos.
Se nos apodero el miedo, pero podía la pasión y deseo.
No era un secreto, era simplemente nuestra historia.
No bautizamos nuestra relación hasta hace bien poco, pero eso carecia de importancia, porque sin nombre se puede vivir, y sino fijate en fulanito de tal que feliz vive...
Tus pequeños pasos me hacen inmensamente feliz, tus decisiones van completando esos pedacitos de mujer que quedaron menguados por el camino, por las tempestades y tormentas vividas.
Conocí la desconfianza y contigo me estoy olvidando de su cara.
Estaba olvidando como se amaba y contigo he recordado que nunca ame así.
Es diferente esta felicidad a la que un día crei sentir.
Por supuesto que sigo teniendo miedo, pero es un miedo perfecto.
Compartir contigo estos meses ha sido como vivir encerrada en uno de esos libros que tanta libertad me dan al leerlos, espero seguir desaciendo nudos, porque acariciar tus dedos y besar tus manos forma parte de nuestro juego.
Porque siento cada vez que me miras, cada vez que te veo, ya sea mirando al mar o trepando por tu pecho, acariciando tus manos o besando tu cuello.
Cada uno tiene una forma de decir, sentir, expresar, tu ya sabes que esta es la mia, me encanta dejarte notas, escribirte lo mucho que te quiero.
