Estos son mis niños, mi razón de vivir,
mi alegria y a veces mi desesperación,
pero siempre mis maestros.
De ellos he aprendido; el valor de la vida,
el valor de la amistad, el valor de lo insignificante,
el valor de una caricia, el valor de un beso
el valor de ser valiente.
Ellos son mi razón de existir

No hay comentarios:
Publicar un comentario